El FortiGate 400F combina seguridad impulsada por inteligencia artificial y machine learning para entregar protección contra amenazas a mayor escala que la línea 100F/200F, con foco en visibilidad profunda de aplicaciones, usuarios y dispositivos.
Está construido sobre la tecnología ASIC de Fortinet, que permite mantener throughput de detección de amenazas alto sin comprometer la latencia, algo especialmente relevante cuando se activan a la vez IPS, antimalware con IA e inspección SSL completa.
Como parte de la Security Fabric, el 400F habilita segmentación de red y SD-WAN seguro extremo a extremo en redes IT híbridas, reduciendo la complejidad de administrar seguridad perimetral y de segmentación interna por separado.
Su capacidad de inspección lo hace apto tanto para el borde de un centro de datos mediano como para el núcleo de seguridad de una sede corporativa con tráfico de internet y de aplicaciones internas significativo.
Netmask lo recomienda como punto de entrada a la gama de centro de datos cuando el volumen de tráfico ya superó lo que una serie 100F/200F puede sostener con margen de crecimiento.