El FortiGate 200F amplía la línea 1RU de Fortinet para empresas medianas con más tráfico y más puertos de alta velocidad que el 100F, sin llegar todavía al segmento de centro de datos de la serie 400F/600F.
Está construido sobre la misma arquitectura de Security Fabric y aceleración por hardware que el resto de la familia F-series, lo que garantiza continuidad de políticas de seguridad al escalar de un 100F a un 200F sin rediseñar la administración.
Incluye puertos de 10 GE adicionales frente al 100F, pensados para uplinks de switches de core o interconexión entre sedes con mayor volumen de tráfico este-oeste.
Su capacidad de inspección SSL y de aplicaciones se mantiene alta gracias a los procesadores de seguridad dedicados (SPU), evitando que el cifrado de la mayoría del tráfico web actual se convierta en un punto ciego para la seguridad perimetral.
Es una opción frecuente para consolidar varios firewalls de generación anterior en un único punto de control con mejor rendimiento y visibilidad centralizada.